English cv French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

martes, 30 de marzo de 2010

" El viento llegó primero... "

Hace frío en esta mañana.
Ya no podré besar tus senos por encima de los velos que se mueven en tus muelles.
Nunca más podré disfrutar de sus aureolas en calma,
las que cómo si fueran nenúfares,
flotaban en tus gotitas de sudor.
No podré verte nunca más,
tampoco podré entregarte los aretes que le faltan a la luna,
ni podré hacerte un collar en enero para tu cumpleaños con las chispitas de rocío que las arañas esconden en los vértices,
y en las líneas rectas de sus redes.
El viento llegó primero.

(Luis Carlos Bonilla Sandoval)

domingo, 21 de marzo de 2010

" La aureola azul "



En la roca de esmeraldas que imagina,
el anciano defiende su aureola.
Con diecisiete años, le dijo que era azul
una mujer del norte
y le advirtió que nunca la perdiera.

Vendrán las nubes que ensombrecen
las buenas intenciones
y formas de pensar como naufragios.
Te dejarás caer por levantarte,
te ocultarás por miedo.
El viento dispondrá tus verdaderos gestos
y el paso de los otros tu destino.

No serás lo que creías,
tu rostro mostrará las simas de tu alma,
traducirás tu ruina,
enfangarás tus sueños con tus dudas.
Pero nunca descuides la aureola,
no dejes que se extinga
ni cuentes que fue azul en un poema.


Leopoldo Alas Mínguez.

De "La posesión del miedo" 1996

sábado, 13 de marzo de 2010

" Ábrete sexo "


Àbrete sexo
como una flor que accede,
descorre las aldabas de tu ermita,
deja escapar
al nadador transido,
desiste, no retengas
sus frágiles cabriolas,
ábrete con arrojo,
como un balcón que emerge
y ostenta sobre el aire sus geranios.
Desenfunda,
oh poza de penumbra, tu misterio.
No detengas su viaje al navegante.
No importa que su adiós
te hiera como cierzo,
como rayo de hielo que en la pelvis
aloja sus astillas.
Ábrete sexo,
hazte cascada,
olvida tu tristeza.
Deja partir al niño
que vive en tu entresueño.
Abre gallardamente
tus cálidas compuertas
a este copo de mieles,
a este animal que tiembla
como un jirón de viento,
a este fruto rugoso
que va a hundirse en la luz con arrebato,
a buscar como un ciervo con los ojos cerrados
los pezones del aire, los dos senos del día.

Ana Istarú.

De "Verbo madre" 1995